Las buenas prácticas

Para un bronceado sublimado
 

 

Todo protector debe ser aplicado antes de la exposición solar. Es importante renovar con frecuencia la aplicación para mantener la protección, especialmente después de transpirar, bañarse o secarse.

 

 

Para lograr el nivel de protección indicado y la eficacia óptima en los productos con una puntuación de SPF, es necesario aplicar 2 mg por cm2 de piel. En el caso de aerosoles, por ejemplo, 18 pulverizaciones por àrea del cuerpo. Atención: reducir esta cantidad va a disminuir considerablemente el nivel de protección.

 

Utilizá un producto de protección solar par tu tipo de piel. Evita la exposición a las horas de mayor sol (12 a 16 horas).

 

Utilizá ropa protectora (sombrero de ala ancha, anteojos de sol, remeras, etc).

 

Evitá exponer a los bebés y a los niños pequeños a la luz directa del sol.

 
 

La sobreexposición al sol es una amenaza grave para la salud.
No permanecer demasiado tiempo en el sol, incluso si se utiliza un producto de protección solar.